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viernes, 6 de noviembre de 2015

Aceptar el dolor como parte de nuestra terapia!

Anoche decidí hacer un ejercicio para trabajar el dolor.
 No me he sentido particularmente mal en estos días, creo que he asumido que hasta el día de la próxima cita no hay nada que hacer. Ni siquiera ese día podré hacer algo… Mis doctoras serán quienes den el pistoletazo de salida para mi transferencia. Así que he decidido tomármelo con calma y de verdad que ha funcionado. (no se por cuanto tiempo)
Así que aprovechando que no tenía ganas de llorar de desesperación, de rabia, de frustración, decidí aceptar mi dolor. Ese dolor que aunque estemos serenas siempre se lleva dentro. Ese dolor que se ducha con nosotras, nos acompaña a toda partes y duerme con nosotras. Al final es nuestro compañero de cada día quien sabe por cuanto tiempo….
Llevar este dolor, no significa que no podamos reírnos y disfrutar de otras cosas, es por ello que es un compañero silencioso a veces y ruidoso otras veces.
Es ese dolor el que nos recuerda nuestro profundo deseo de ser madres, el que nos recuerda que aunque tengas otras bendiciones en tu vida, hay un espacio vacío, echas de menos tanto a ese alguien que no está. Siempre lo digo y lo repito, creo que quien no ha pasado por esto no puede ni de cerca comprender lo que significa extrañar a alguien que nunca se ha ido, pero que aún no ha llegado.
Así que decidi no pensar en el dolor como eso que odio sentir, quise pensar que es el quien muchas veces me ayuda a querer levantarme tras un negativo o una mala noticia. Es el quien me recuerda cada día lo importante de no darme por vencida porque quien sabe si la siguiente vez lo conseguimos. 
Así que como estaba sola en casa, me puse una música relajante, me tumbe sobre mi almohada con olor a lavanda y deje que el dolor se manifestará, lo deje entrar y recorrerme todo el cuerpo. Deje que me doliera el corazón… y lloré…lloré…lloré. Pero esta vez no era rabia, no era frustración, no me preguntaba por que yo?
Esta vez simplemente era eso un dolor puro, un dolor cargado de amor profundo. Lo acepté, le di permiso a existir. No le odié, no le rechacé… Le deje ser…
Y que alivio!! Aun esta mañana me duele un poco el pecho, pero sentí que con ese río de lágrimas me daba permiso a mi misma a sentir esa añoranza, ese amor por mis hijos, ese anhelo…
Queridas compañeras, les invito a hacer este ejercicio. A mi me ha hecho mucho bien. Ojalá si alguna lo hace también le ayude.
Recordemonos cada día que somos seres humanos y que lo que estamos pasando es muy fuerte emocionalmente. No seamos tan exigentes con nosotras mismas. Intentemos que este camino no sea solo de sufrimiento sino también nos deje algún aprendizaje.
Feliz día,

domingo, 19 de julio de 2015

Montaña Rusa de Emociones



Yo a esto de los tratamientos yo lo llamo la Montaña Rusa de las Emociones. Un día estas en la miseria porque tienes que comenzar tratamientos y no lo esperabas, luego acudes a la clínica y te cuentan como es todo y piensas: "que fácil", el próximo mes solucionado y te vas en cierto modo feliz. Luego te pones a leer un poco y te enteras que igual no es tan fácil como te lo pintaron y te da pánico, pero por otra parte piensas que puedes ser de las afortunadas que a la primera IA o FIV se quedan. Luego comienzas tu tratamiento, y vuelve la ilusión, la esperanza, vas a los controles y si todo va bien genial, si no vuelves al miedo. Día de punción expectativa máxima, cuantos óvulos saldrán??? Te dicen el número y no sabes si estar contenta o triste. Esperar la llamada al día siguiente a ver cuantos fecundaron!!! Luego el 3er día, madre mía parece que el tiempo no pasa! Ya si los llevan a blastos continua la agonía. Por último la transferencia…. Que momento mas bonito, todas las ilusiones puestas en ese momento. Ves la foto de tu potencial bebe y sientes un amor instantáneo y quieres besarlo, cuidarlo, quererlo. Quieres darle todo tu amor, toda tu alma, todo tu ser. 
Te colocan el embrión y te vas cargada de emociones, de esperanza, de pensamientos positivos. Y allí empieza lo peor de este mundo: LA BETAESPERA. El que no ha vivido esto no sabe lo que es el infierno!!! Por una parte tienes que hablarle al embrión, pedirle que se quede con mama, tener esperanza, visualizar, el positivo y por otra tienes terror a moverte, a ir al baño porque se puede desprender, vas al baño y te gastas 3 rollos de papel higiénico al día, miras el papel con lupa, no puedes dormir, etc, etc. La betaespera yo no se la deseo ni a mi peor enemiga y sin embargo es un dulce momento. Que raro es todo! Si no pasamos por ella nunca habrá positivo y sin embargo que miedo y ansiedad se siente esos días. Es literalmente imposible permanecer calmada. Se intenta pero siempre al menos un minuto hay un ataque de pánico. 
Y luego el desenlace. Generalmente pasa una de 4 opciones: 
1. Comienzas a manchar y sangrar desde antes de la beta. Te hundes… no hay mas palabras. He de decir que han habido milagros que dan positivos. Seamos sinceras, es lo menos frecuente. 
2. No te viene la regla y beta negativa. También te hundes… Rabia, ira, frustración, tristeza, etc,etc
3. No te viene la regla: Beta positiva Baja. NO sabes que hacer!! Hay que repetir beta. Puede desencadenar en bioquímico o milagro!
4. No te viene la regla y es positivo. Felicidad absoluta!!

Yo obviamente nunca he vivido la opción 4. Casi siempre me viene la regla antes y a mares!! El bioquímico fue terrible también. Tienes el ratito de esperanza pero se marcha! Siempre te preguntas como habría sido…

En fin que montaña rusa. Pasas por toda la gama de sentimientos en un mes! Impresionante la cantidad de cosas que se pueden sentir en tan poco tiempo!!!

A ver cuando nos toca esa sensación que da cuando se frena el vagón y tenemos esa emoción, ese éxtasis!!! Que ganas tengo! 

No te sientas mal, no dejes que nadie ta haga sentir como que lo estas llevando con mucho estrés. Todas pasamos por lo mismo. Somos humanas! Deseamos esto mas que nada en el mundo! Es imposible estar como si nada!! 

Y si te toca caerte, SI, es horrible, sientes que te duele el alma, el cuerpo, el corazón, todo. Crees que no puedes mas. Crees que vas a morirte de pena. Pero eres mas fuerte de lo que crees y después de unos días vuelves a luchar, vuelves a querer intentarlo. Al menos yo después de 7 intentos, aún no me rindo. Espero que mi montaña rusa termine con un bebe en brazos. Aunque tengo días muy malos, quiero pensar que algún día el sueño se hará realidad...

Te busco hijito, te espero… No voy a rendirme…